14 de febrero de 2014

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Doctrina sobre el alcance de la cláusula contenida en los estatutos de una comunidad de propietarios, en relación a los gastos originados por el servicio de ascensor


Entre otras, las Sentencias del Tribunal Supremo de fecha 6 de mayo de 2013, 5 de octubre de 2013 y 12 de febrero de 2014, reiteran la doctrina jurisprudencial respecto al alcance de la cláusula contenida en los estatutos de una comunidad de propietarios, en relación a los gastos originados por el servicio de ascensor, a favor de aquellos copropietarios que, por la ubicación de sus inmuebles no pueden utilizarlo, poniendo fin a las diferentes soluciones aportadas por las Audiencias Provinciales.  Esta doctrina reza de la forma siguiente:

Que las exenciones genéricas de gastos que afectan a los locales contenidas en las cláusulas estatutarias, con apoyo en el no uso del servicio, comprenden tanto los gastos ordinarios como los extraordinarios. El alcance de la exención relativa a obras de adaptación o sustitución de los ascensores no resulta comparable a aquellos supuestos en que la instalación del ascensor se realiza por primera vez. En estos últimos supuestos, se trata de garantizar la accesibilidad y la mejora general del inmueble, por lo que la conclusión que ahora se alcanza, no se opone a lo dispuesto en otras decisiones adoptadas por esta Sala (STS de 20 de octubre de 2010, RC núm. 2218/2006 , entre otras) en la que se establece que las cláusulas que eximen del deber de contribuir a «gastos de conservación, limpieza, alumbrado de portales y escaleras» a los propietarios de locales que no tienen acceso por dichos portales, deben entenderse en el sentido de que no les libera del deber de contribuir a sufragar los gastos de instalación de los mismos, en aquellos casos en los que es necesaria para la adecuada habitabilidad del inmueble, puesto que en el caso que nos ocupa se trata de la sustitución o cambio de un ascensor ya existente y no de su instalación originaria. En definitiva, el acuerdo por el que se decidió que el demandante-recurrente pagara la parte correspondiente del ascensor en la realización de las obras de sustitución del ascensor, pese a la exención contenida en los estatutos de la comunidad en relación a estos gastos a favor del titular de los locales de su propiedad, es nulo…”


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El TJUE establece que desde una página web puede enlazarse a cualquier contenido abierto en la red.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha hecho pública una sentencia de fecha 13 de febrero de 2014 (asunto C-466/12, Svensson), por la que establece que el propietario de una página de Internet puede remitir mediante hipervínculos a obras protegidas que pueden consultarse libremente en otra página de Internet, sin necesidad de autorización de los titulares de derechos de autor.

Los hechos

Varios artículos de prensa redactados por unos periodistas suecos fueron publicados con libre acceso en la página de Internet del periódico Göteborgs-Posten. Una sociedad sueca ofreció a su vez, en su página web, enlaces a otras páginas, entre ellas la de dicho artículos publicados en Göteborgs-Posten. No obstante, no se solicitó a los periodistas afectados autorización para crear los hipervínculos hacia los artículos publicados en la página de Internet del períodico.

El Tribunal de apelación de Svea (Suecia) planteó una petición de decisión prejudicial al Tribunal de Justicia de la UE con el fin de saber si la presentación de enlaces con contenido accesible en otra página constituye un acto de comunicación al público en el sentido de la Directiva 2001/29/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información, que dispone que los autores tienen el derecho exclusivo a autorizar o prohibir cualquier comunicación al público de sus obras.

La sentencia del TJUE

La sentencia del Tribunal de Justicia estima que facilitar enlaces que conducen a obras protegida supone un acto de comunicación, es decir, la puesta a disposición del público de una obra de tal forma que este puede acceder a ella, aunque no haga uso de esa posibilidad.

No obstante, recuerda que la comunicación ha de estar dirigida a un público nuevo, es decir, que no haya sido tenido en cuenta por los autores cuando autorizaron la comunicación inicial.

En el caso que tiene en cuenta, el TUE no encuentra un público nuevo, ya que considera que los usuarios de la página de Retriever Sverige son parte del público que ya ha sido tomado en consideración por los periodistas cuando publicaron en el medio.

El Tribunal concluye, pues, que el propietario de una página de Internet puede remitir mediante hipervínculos sin autorización de los titulares de derechos de autor, a obras protegidas que pueden consultarse libremente en Internet.




No ocurre lo mismo en el caso en el que el enlace permita a los usuarios de la página en la que se encuentra eludir las medidas de restricción adoptadas por la página en la que se encuentra la obra protegida para limitar el acceso a esta a los abonados, ya que en este caso los usuarios no habrían sido tenidos en cuenta como público potencial por los titulares de derechos de autor cuando autorizaron la comunicación inicial.

Finalmente, el Tribunal niega la posibilidad de que un Estado miembro pueda proteger más ampliamente a los titulares de los derechos de autor, estableciendo a nivel nacional que el concepto de comunicación al público incluya más actos que los previstos en dicha disposición, pues el artículo 3, apartado 1, de la Directiva 2001/29 no lo permite, ya que lo contrario impediría lograr el objetivo previsto por dicha Directiva.

Fuente: (EUROPA PRESS )
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